Por supuesto, nadie piensa que son ambivalentes. Pero en su libro «Si soy tan maravillosa, ¿por qué sigo soltera?» Susan Page señala que muchas personas tienen una ambivalencia oculta hacia una relación real. Page analiza los dos grupos de solteros involuntarios: los que quieren una relación pero aún no han encontrado a la persona adecuada, y los que, consciente o inconscientemente, son ambivalentes.
Ambos tipos dicen que quieren una relación, pero los ambivalentes encuentran estas cosas igual o más importantes:
La buena noticia es que hay formas de minimizar su ambivalencia y tomar el control de su deseo de tener una relación. Como explica Page, «Cuando se manifiesta su ambivalencia, puede tomar decisiones al respecto».
Preste atención a los signos de confusión: cosas como el miedo, las dudas, la vacilación, los debates interminables en su cabeza y las conversaciones obsesivas con sus amigos indican ambivalencia sobre la creación de una relación. Tenga en cuenta que si no puede decidir lo que quiere, es posible que nunca lo consiga.
Sea realista acerca de sus objetivos: «No podrá silenciar todas las voces en competencia en su cabeza», escribe Page. En cambio, desea poder tomar una decisión segura frente a estas opiniones divergentes. Todas las decisiones importantes se toman con datos insuficientes: si espera hasta que esté 100% positivo sobre el resultado, nunca tomará una decisión.
Puedes actuar en presencia de ambivalencia: si estás realmente estancado, Page sugiere que finjas que no eres ambivalente. Son sus acciones las que obtendrán resultados, por lo que puede comportarse como si una relación amorosa fuera una prioridad importante. Esta acción frente a la ambivalencia a menudo lo ayudará a decidir, de una forma u otra, dónde está realmente su corazón.
Recuerde que la ambivalencia no es buena ni mala, simplemente lo es. Vilificar estos sentimientos no los hará desaparecer, y es más beneficioso reconocer el valor de todas estas diferentes perspectivas. La ambivalencia es una maravillosa válvula de seguridad que lo alienta a considerar cuidadosamente las decisiones importantes. Aprender a trabajar con esa herramienta es la clave para tomar una decisión satisfactoria y satisfactoria.